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Verano

6 septiembre 2012

Un poco de más de lo mismo, un bastante de novedad en lo que se refiere a este nuestro sacerdocio deportivo. Julio no sería lo mismo sin la carrera del Rock & Roll de El Escorial, la cual no sería lo mismo sin la presencia del gran Klass, ni sin esa cuesta rompecorazones que este año el Ayuntamiento ha logrado inclinar un par de grados de pendiente; ni sin la fantasmagórica carrera de Collado Mediano, la Noche de Miacvmm, que sorprendentemente está perdiendo adeptos.

Pero aquí se acaba la rutina. La preparación para Nueva York está eclipsando todo lo demás. Con la sensación de que no ha habido tiempo apenas entre MAPOMA y este ciclo, otra vez el periodo de entrenamiento de 16 semanas absorbe como un agujero negro buena parte de tu vida. Con la cabeza y el cuerpo puestos en el 4 de noviembre, esa sensación tan rara que produce madrugar los fines de semana y en vacaciones para entrenar (“my lunch hours aren´t for eating, my Saturday mornings aren´t for sleeping, and my holidays aren´t for taking it easy: I am a runner”), yo creo que esto es ya una forma de vida, y no otra cosa.

Esta reflexión da para mucho. Uno hace cosas que ni de lejos se habría visto haciendo hace tiempo, y lo que es más extraño, se siente en un discurso muy distinto al resto de la gente. En fin, supongo que son cosas de las endorfinas.

Aún así, el inicio del otoño se presenta como muy predecible: pocas carreras, disciplina alimentaria, rutina deportiva, e investigación neoyorquina. Y cuando cunde el cansancio o el aburrimiento, nada como leer las crónicas de pasados maratones en NY para levantar la motivación.

Debo llamar también la atención sobre la fulminante defunción de mi Garmin y la evidente conspiración en el sector de la comercialización de dispositivos GPS, para el que el término “sustituir baterías” no existe. Una operación impecable por parte de la empresa que se ha saldado con la compra del modelo 410 en Amazon, confirmando que esto del running no es como se presume por ahí un deporte barato, y que deja con una sensación de dependencia de lo más incómoda, sabiendo además que a partir de dos años, en cualquier momento puede pasar lo mismo.

Y un apunte más ¿alguien se acuerda de la movida del ropero hace dos años en MAPOMA? Pues algo parecido se ha montado cuando la organización ha anunciado que este año NO iba a haber ropero en NY. Ante las larguísimas colas que se montaban, con más de una hora para salir de Central Park, decidieron –y anunciaron con dos meses de antelación- cortar por lo sano y evitar los traslados de bolsas y la recogida en la meta. Claro, se ha liado parda, y la organización ha decidido dar marcha atrás y ofrecer una solución mixta, para quitarse el sombrero, desincentivando la entrega de bolsa pero atendiendo a las protestas de centenares de corredores del que presume de ser el mejor Maratón del mundo: ropero para el que quiera, sabiendo lo que le espera, y abrigo y regalo para el que no. Escuchando al cliente, que paga una pasta. Pero bueno, como aquí. Por cierto, las fotos de abajo no son de Anakin y la princesa Amidala, sino del poncho que van a dar a los finishers que no lleven bolsa.

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6 comentarios leave one →
  1. Gonzalo permalink
    7 septiembre 2012 07:07

    Con lo que cobran por el dorsal debería haber un ropero para cada corredor con un asistente personal. Estos cambios en las tradiciones casi siempre salen mal. Animo con esa preparación.

  2. 7 septiembre 2012 07:44

    Llevo diciéndolo mucho tiempo, no hay nada como un auge de calquier actividad (en este caso el running), para que lleguen los listos de turno para aprovecharse de la situación (en este caso de los protagonistas que son los corredores), y sacar las pelas en forma de suscripciones muy caras y cada día dando menos en la bolsa del corredor, o lo que es peor, sacando ideas luminosas como solución y alternativa a la falta de servicio al corredor en la carrera.
    Que pongan más medios en el ropero (que para eso lo cobran), y se dejen de gilipolleces (la capa para caperucita).
    Hala, ya me he desahogado.
    Un abrazo Juan, y cuidate para esa maratón en la “GRAN MANZANA”

  3. 7 septiembre 2012 13:01

    No sabes la envidia que me das con lo de NY, espero que disfrutes mucho del camino. siempre en un gusto saber de tí.

  4. 7 septiembre 2012 13:41

    El poncho mola!
    Disfruta mucho del entreno para esa gran maratón!
    bss
    Tania

  5. 10 septiembre 2012 13:32

    Pues la espera en State Island, si el día sale malo puede ser de aúpa, la capa la debían dar antes, y al final la manta térmica como todos los años. Al final puede estar la familia con ropa seca, al principio no los dejan.

  6. 15 septiembre 2012 11:17

    Mucha suerte y ¡que lo pases muy bien! Ya estoy deseando leer esa crónica

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